lunes, 28 de enero de 2008

The one that Sergi dives with 25 sharks

Llevaba mucho tiempo esperando este pasado finde, uno de mis sueños se iba a cumplir, bucear alrededor de tiburones. Supongo que sera algo comun en la gente que bucea, pero en mi caso, el miedo y las ganas de hacerlo me debatian entre el si y el no. Cuando te cuentan como sera los huevos se ponen de corbata, ahi es cuando dices, creo que me rajare.
Os pongo en antecedentes, Ragged Tooth Sharks, son unos bichos nada agradables, bastante grandes, con una boca llena de dientes en todas la direcciones posibles, pero en esta epoca del año, las hembras van a un especifico arrecife de Sodwana Bay durante un par de meses, no se alimentan, simplemente estan alli dando vueltas al pequeño arrecife del Quarter Mile. Y aqui es donde empieza la historia.

Viernes por la noche, charla sobre el buceo del sabado. Se han contado 25 Raggies. Todo hembras embarazadas, no comen asi que todos tranquilos. Al saltar del barco todos para abajo, son 12 metros de profundidad, si al bajar hay tiburones debajo tranquilos que se apartaran, que nadie intente subirse encima... Si van directos hacia vosotros que no cunda el panico que se acabaran apartando. Se puede incluso tocar con cuidado, si les molesta se apartaran. Todo esto con chistes y bromas, tratando de aliviar tensiones.

Sabado, 8am hora zulu, mis huevos llevan 12 horas de corbata, como un nudo windsor alrededor de mi garganta. One, two, three GO!! Chapuzon, empiezo a nadar hacia el fondo. 10 metros por debajo se ve un arrecife circular, y un monton de grandes peces moviendose lentamente, no hay duda, son un monton de tiburones enormes y aqui no hay jaula ni na, es a pelo nunca mejor dicho. Cuando toco fondo, se chequea que todos estamos bien, la adrenalina se dispara cuando un tiburon de dos metros y medio pasa a menos de 50 cm a mi izquierda. No pueden cerrar la boca porque como no comen no renuevan los dientes, la pinta es estremecedora, si te pega un bocado te arranca un brazo asi de simple. Pero no parecen nada agresivos, simplemente nadan alrededor del arrecife, muy despacio, dejandose llevar por la corriente, es entonces cuando te liberas un poco del miedo y te atreves a acercarte un poco. Le tocas la cola a uno, nada, le acaricias el lomo, nada, el bicho es toda tranquilidad, sabe que esta en el top de la cadena alimenticia. Asi que lo siguiente es agarrarte a su aleta dorsal y nadar con el, contra la corriente. Posiblemente la experiencia mas acojonante de mi vida.

En este punto ya no tienes miedo, crees que eres el rey del arrecife, hasta que llega uno que viene directo hacia ti, no tienes miedo asi que le haces un foto de frente, con la boca abierta, ves el flash reflejarse en sus ojos negros, pero cuando a 20 cm todavia sigue viniendo directo a ti, ahora es cuando sabes que vas a morir en el puto Africa, que no veras al Atleti ganando la Champions, o que nunca haras el trio con Charlize Theron y Eve Mendez; en ese momento el bicho mete un coletazo que suena como un disparo, y en menos de un segundo esta a 5 metros en otra direccion tan tranquilo, exhalas un suspiro de alivio, compruebas que los fluidos de tu cuerpo no han manchado el neopreno, y piensas que posiblemente sera la mejor foto de tu vida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡eres un crack, sergi!